PASANDO A SALUDAR

Sazonando mis pensamientos con comida y la comida con mis pensamientos.

Hola a todos y todas. Soy Luis el marido de Paola.


¡Mi blog! tanto tiempo sin darte una manita.... pobre..... perdón, el cansancio, la poca energía y las ganas de hacer nada se han unido y me impiden hacer muchas cosas que me gustaba hacer antes.
Lo admito, no he cocinado nada diferente y espectacular estas semanas, ha sido variaciones de lo mismo y pocas ganas de estar a un lado del calor de la estufa.
Tendría que disfrutar estas últimas semanas que me quedan con un poquito mas de tiempo para mí, pero la verdad solo tengo ganas de descansar y dormir.
Ha pasado mucho desde la última vez que escribí, en la que decía que no sabía aún el sexo de mi bebé. Pasaron más visitas al doctor, ultrasonidos y nada, no se dejaba ver con claridad; así que optamos por hacerme un ultrasonido 4D, jeje, eso además de que queríamos ver a nuestro bebé mas en forma. Pues un día hice la cita. Llegamos puntuales, no me lo hice con mi doctor, visité otro, así que fue todo nuevo. No lo niego estaba muy nerviosa de lo que nos fuera a decir, nos preguntó si sabíamos el sexo y le dijimos que no, a lo que dijo no importa, se los voy a decir aquí.
Dejé mi panza al aire, apagó la luz, tomó los aparatejos, preparó la computadora y comenzó a pasar el aparato del ultrasonido por mi nada abultado vientre.
Es una niña, fué lo primero que nos dijo.
Así que confirmamos lo que nos habían dicho antes y nos alegramos mucho, aún y cuando antes nos habían dicho que era niño.
Así que no importaba lo demás, ni siquiera los zapatos azules que le compré a mi nena pensando que era niño, es mas ya le tengo su trajecito azul para combinarlos no importa, lo que importó es verla creciendo, ver su carita y su pequeña sonrisa, escuchar que nos decían que todo iba bien y que de una vez empezáramos a buscarle padrinos para sus quince años.
Uno de los pasteles antes de entrar al horno.



Pero aquí estamos de nuevo, después de una medio ajetreada semana entre visitas al doctor, reposo en cama, montones de trabajo, el calor, la lluvia y cosas ricas que comer.
Se suponía que escribiría de ésto hace una semana, pero el pastel lo hice tan de prisa que solo me dió tiempo de montarlo en el domo, ponerle un moño y subirlo al auto para viajar a Monclova y llevárselo a mi mamá.
Para el festejo de día de las madres, mi fue regalo a la mía. Fué un día extraño entre felicitaciones a medias hacia mí por ese día. Digo extraño, porque a veces todavía creo que no es verdad lo del embarazo, pero despierto cuando siento al pequeño revolotear por mi vientre y hacerme cosquillas... tal vez vuelva a la realidad cuando lo vea en mis brazos llorando, jaja, o según el doctor cuando me sofoque de una patada.
Por lo pronto aqui andamos, con días buenos y otros no tanto, con un millón de achaques, con cambios de humor peores que los habituales, pero felices en la espera, y un poco desesperados por síntomas desconocidos antes, por cosas que me hacen correr al médico y pasarme noches en vela pensando.
Hoy me levanté a media mañana, me bañé y me fui al super con mi hermana, tenía antojo de lasaña y fui por lo necesario para hacerlo. Ya comimos, así que llena y contenta.
Lo admito, he cocinado poco, no por nauseas o algo por el estilo, sino porque el cansancio me agobia demasiado que solo quiero llegar a casa, cenar, bañarme y acostarme a dormir. Espero que los días cambien de ritmo, porque la verdad si necesito bajarle un poco, si no no se cómo llegaré a los 9 meses.
No soy exagerada, yo sé que hay muchas mujeres embarazadas que trabajan, pero el estilo de vida de ésta ciudad es tan ajetreado que da poco o nada de tiempo para descansar.
Mañana probablemente iré al doctor, espero que ahora este pequeño relaje un poco mas las piernas y deje ver de qué color debo comprar la ropa, porque ya estoy desesperada por hacerlo.
Me da gusto poder darle algo que no le haga tanto daño, y que pueda disfrutar algo rico de vez en cuando, y ya no el pastel de zanahoria que de comerlo en cada cumpleaños y día de las madres ya no quiere, jaja. Ahora va a querer este seguido, por eso le dejé la receta, así lo puede hacer cuando quiera.
PASTEL HAWAIANO
Pastel:
4 claras
4 yemas
2/3 tz de splenda granulado
1 cuch aceite vegetal
1/2 cuch extracto almendras
1/4 tz de jarabe de maíz sin azúcar
2/3 tz de harina cernida
1 cuch de polvo de hornear
1/4 cuch sal
2 cuch de azúcar glass
1/2 tz almendras rebanadas y tostadas
1/2 tz de coco rallado y tostado
3 tz de piña natural molida
1/2 tz de splenda granulado
1 cuch de fécula de maíz
Se engrasa una charola de 20 x 30 cm. se forra con papel encerado engrasado y enharinado. Se extienden las almendras y el coco en el molde.
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