REGALO DE CUMPLEAÑOS

Hoy es mi cumpleaños, y estoy feliz. A pesar de que amanecí un poquitin descontrolada de salud, creo que ya va pasando y me estoy poniendo en forma para disfrutar mi día como se debe.
Hoy también es un día especial porque es día de Santa Rita de Casia a quien le tengo un especial cariño porque es la santa de mi cumpleaños y porque desde pequeña me encomendado mucho a ella y le tengo mucha fe, tanta que me ha cumplido uno que otro milagrito, digo de tanto gorro que le pongo se cansa, jeje, no, algún día contaré porqué, ahora si, es la única santa de mi devoción.
Hoy quería escribir mas temprano pero por ciertas cosas no pude, pero ahora aqui estoy.
El martes en la noche, cuando ya casi me quedaba dormida me dice Luis que quiere darme como uno de mis regalos de cumpleaños un pastel, solo que éste va a ser hecho por el. Casi salto de la cama y le digo "¿lo vas a hacer?", me dice "si, que tiene de malo, tu me vas diciendo que hacer y yo lo hago todo", yo le dije que si que le "ayudaba" y quedamos en que ayer por la noche lo haríamos.
Estuve todo el día pensando qué pastel podría ser, uno sencillito, incluso llegue a pensar que le compraría una caja de harina preparada para que no batallara, luego pensé en un pay de queso, algo sencillo...hasta que encontré en una de mis muchas revistas uno al que desde hace tiempo le había echado el ojo y no me había propuesto a hacerlo, así que lo leí, vi que no era tan difícil y me fui a comprar un par de ingredientes que me hacían falta.
Regresando del super, Luis ya estaba en casa, y le dije dándole la revista "ten, quiero éste", el lo vió y me dijo, "¿segura?, bueno, ¿ya lo hacemos?".
De verdad él, lo hizo, mi hermana se aseguró de ser testigo de ello, checó en cada momento que yo no "metiera mi cuchara", solo le estuve sacando los ingredientes de la alacena, porque solo yo se donde están las cosas.
Le dí la pequeña báscula y pesó cada ingrediente con ojo crítico, eso si, sin antes ordenarle se pusiera el delantal, jeje... le indiqué que recipientes utilizar, dónde estaba la batidora, lo ví concienzudamente separar las claras y las yemas de los huevos, cernir la harina y batir la mantequilla.
Yo solo le ayude a darle las cosas, a decirle como no levantara las aspas de la batidora y de pronto me sentí con ganas de ser como Remy con Linguini y subirme arriba de su cabeza pa moverle las manos...aunque la verdad no lo necesité, resultó ser un eficiente "segundo al mando", jeje.
Cuando temblé y le pedí que me dejara hacerlo a mi fue al batir las claras a punto de nieve, a lo que se negó rotundamente y resignada le entregué la batidora.
No he salido de mi asombro cómo en un santiamén se le esponjaron las claras y como las incorporó a la masa con más facilidad incluso mejor que yo (ups).
Lo que si es que es muy desesperado, antes de meter el pan al horno ya quería batir la crema del betún y rallar el chocolate... a los 10 minutos ya quería sacar el pastel del horno y me advertia constantemente que no lo quemara, porque a pesar de que él prendió el horno, yo estuve al pendiente de cuándo habría que sacarlo...lo que me valió, como nunca, una buena quemada en el brazo, todo por andar de prisa y no abrir suficientemente la puerta del horno... y por andar viendo un pastel que yo no hice...
El resultado, fué me enorgullece completamente decirlo, porque ahorita en estos momentos tengo una rebanada junto a mi, ¡ D-E-L-I-C-I-O-S-O !, ya hasta le dije que él va a ser mi nuevo chef pastelero, jeje, quedó increíble lo puedo jurar, el sabor es estupendo, la textura firme pero suave y húmeda y con la crema y el chocolate amargo.... ¡ah! ¡Dios!, todo en conjunto es tan perfecto como mi marido...
El pastel se llama Monte Albán, que es el nombre que él le puso porque conoce mi obsesion con Oaxaca, le hicimos algunas modificaciones a la receta de la revista, y puedo garantizar el buen resultado. Las fotos de la elaboración las subo luego porque estan en otra cámara.
Muchas gracias a mi marido por este y los muchos regalos de cumpleaños, que aún sin ellos tengo el mejor junto a mi.
Y puedo presumir que soy de las pocas afortunadas a las que su marido le prepara un pastel de cumpleaños. Lo único es que ahora va a ser frecuente encontrar la cocina llena de batidos y harina, porque como le quedó tan bien va a querer hacerlos cada que se le antoje, ¡oh, oh!.
PASTEL MONTE ALBAN
50 gr de chocolate oaxaqueño (Luis utilizó la marca Mayordomo)
80 gr. de nueces
80 gr. de cacahuate
50 gr. de harina cernida
25 gr. de cocoa cernida
1 chile ancho tostado y molido (sin semillas)
130 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
200 gr. de azúcar morena
6 yemas
6 claras
1/4 tz de café fuerte
1 cuch de licor de almendras
1 pizca de sal
2 tz de crema batida
chocolate amargo rallado para decorar
Se engrasa y enharina el molde y se refrigera mientras se prepara el pastel. En la licuadora o procesador de alimentos se muelen las nueces, los cacahuates y el chocolate, hasta que esté todo fino. En un recipiente se pone la harina, la cocoa y una cucharada del chile ancho.
A velocidad media se bate la mantequilla hasta que esté cremosa, se agrega el azúcar en forma de lluvia y se sigue batiendo hasta que doble su volúmen la mezcla (parecería mucha azúcar, pero queda balanceado el sabor). Se aumenta la velocidad y se agregan una a una las yemas. Se detiene la batidora, se incorpora la mezcla de harina, cocoa y chile y se bate a velocidad baja. Se agregan las nueces y chocolate molidos, el licor de almendras y el café. Se mezcla todo bien.
Las claras se baten a punto de turrón con una pizca de sal. Se incorporan de forma envolvente a la mezcla, se vacía en el molde y se hornea en horno precalentado a 180ºC por 40-50 min o hasta que al insertar un palillo en el centro éste salga limpio.
Se deja enfriar y se decora con la crema batida y el chocolate amargo rallado.
Aunque el pastel tenga chile ancho, éste no pica ni se siente para nada en el pastel, solo intensifica el sabor del resto de los ingredientes.
Labels: pastel.




.jpg)








